Sin duda Italia es la cuna del diseño y sinónimo, la mayor de las veces, de elegancia en el vestir. Si trasladamos este concepto a algo, en principio tan "banal" como una bicicleta, el resultado no podría ser menor: ABICI. O lo que es lo mismo estilo y clase sobre dos ruedas.
Todo pudo comenzar con un simple dibujo en una servilleta, como muchas otras grandes ideas, fruto de una reunión de tres amigos en una taberna acompañados de una botella de Lambrusco y un buen plato de Tortelli en la provincia de Lombardía. A partir de ahí, lo que hoy conocemos. Un made in Italy con un fuerte "sabor" a nostalgia.

Pero, cómo conseguir fabricar desde 2005 auténticas bellezas respetando el estilo clásico?? primero, fabricando en Italia. A mano. Utilizando para ello materiales de alta calidad como acero con racores para el cuadro, soldaduras en aleación de bronce en las partes más sensibles como son las uniones y cuero en los sillines de la mítica firma Brooks. Segundo, un riguroso control de calidad de todas y cada una de las bicicletas que salen de uno de los 3 únicos talleres que siguen fabricando bicicletas artesanales en Italia. Algo totalmente imposible hoy en día en firmas que deciden deslocalizar su producción en Asia. Desde 2008, Abici adquiere un pequeño taller con el fin de aumentar el número de unidades disponibles de dos de sus modelos más populares: la Camporella y la Sveltina. Y por último, la pasión que Giuseppe Marcheselli, Stefano Seletti y Cristiano Gozzi, almas de Abici, le siguen poniendo a sus creaciones. Todo ello respetando la filosofía de la casa: Pocas concesiones a nuevas tecnologías, sin adornos, de hecho las bicicletas apenas llevan logos visibles o letreros, tan sólo dos pequeños círculos sobre el cubrecadenas revelan su origen. Formas puras. Un minimalismo extremo que derrocha elegancia.

El catálgo de Abici, formado por 13 modelos, hacen difícil la elección de una bicicleta más allá de elegir entre una de barra alta para hombre o barra baja para mujer. Desde la GranTurismo, diseñada para el día a día en la ciudad o la ultra confortable Camporella, pasando por la Fuga, una "fixed" para urbanitas y la Velocino, una "rara avis" inspirada en un modelo original de los años 30.
Si tu estilo es moderno pero con clase, huyes de etiquetas y convencionalismos entonces tu opción es Abici. Déjate transportar al Milán de los años 50 sin salir de tu ciudad.


1 comentario:
Esto no son bicis, son pequeñas joyas sobre ruedas!
Si es que de italia no puede venir nada malo ;)
Publicar un comentario en la entrada